Ya lo dijo el gato con botas en su película.
“Sé que jamás podré vencerte lobo, pero nunca dejaré de luchar por esta vida”.
Después de ver la película 2 veces no falta decir lo mucho que la disfrute. Es una excelente película que estará peleando junto con Pinocho de Guillermo del Toro como mejor película animada del año.
Entre las cosas que pude conectar con la película y esto por supuesto es con base en mi interpretación es reconocer a la muerte como el adversario más difícil al cual no podrás ganar jamás, pero con el que siempre tendrás que luchar si quieres tener un año, un mes, un día, un instante más de vida.
“El gato con botas se ríe de la muerte” en repetidas ocasiones escuchamos a nuestro protagonista decir esta frase. Y no me sorprende que la dijera con tanta seguridad teniendo en cuenta que él tiene 9 vidas.
Creo que si las personas tuvieran 9 vidas serían más impulsivas al grado de ser kamikaze en algunas situaciones. Pero también considero que esas situaciones nunca representarán el valor de perder una vida, tu vida.
La muerte es necesaria, ya que en ocasiones se puede llegar a decir que la muerte es lo contrario a la vida, cuando no es así, la muerte es parte de ella.
Conecto la película del gato con botas el último deseo con una escena de Batman el caballero de la noche asciende de Christopher Nolan en la que tenemos a Bruce con la espalda rota en una prisión viendo cómo se destruye la ciudad que él tanto quería proteger, es en instante en el que Bruce ya no encuentra la manera de salir del pozo uno de sus presos le dice lo siguiente:
“No le temes a la muerte, crees que esto te hace fuerte. Te hace débil. ¿Cómo puedes moverte más rápido de lo posible, pelear más tiempo de lo posible, sin el impulso más poderoso del espíritu? El temor a la muerte”.
Estar frente a la muerte puede paralizarse como lo hizo las primeras veces que el gato con botas se enfrentó a ella, pero en el último combate no se paralizó, sino que luchó para defender lo que es su última vida o, mejor dicho, su primera vida.
Creo que la última vida del gato con botas es también su primera vida, ya que es la única que defendería con toda su fuerza para conservarla.
Otra referencia que puedo pensar es en la película InTime con Justin Timberlake en la que una persona con un tiempo de vida de más de 100 años vividos y más de 100 años por vivir decide harto de tu longevidad ir al lugar más apropiado para perder su vida, esa persona ya no le encontraba una razón a seguir viviendo, siendo que él ya vivió una cantidad de años más que suficiente.
